Inteligencia creativa para salir airosos

Combina la lógica y la razón con la capacidad de observar de manera distinta

Imagen: Google

Por David Somoza Mosquera

Responder a un mercado muy competitivo y complejo en el marco de la IV Revolución Industrial que está en marcha requiere habilidades especiales por parte de las empresas y su gente.

Es aquí donde se inserta la inteligencia creativa considerada como una de las habilidades más importantes para las compañías y las marcas. Esta inteligencia, la cual contiene todo un abanico de manifestaciones, combina la lógica y la razón con la capacidad de observar las cosas de manera distinta, de concebir algo nuevo o hacer conexiones.

De hecho, cada vez está más presente en las empresas y sus empleados, pues a través de la inteligencia creativa se adquieren capacidades para solucionar problemas complejos y estimular el pensamiento crítico. Se trata de la interacción del intelecto con la imaginación, lo cual permite a los negocios mejorar y avanzar.

La inteligencia creativa puede ser innata en algunas personas, pero -dadas sus ventajas para las organizaciones y el personal- se puede aprender con técnicas que las empresas podrían incorporar a sus programas de formación.

De esta manera, las compañías y el personal estarían más preparados para responder eficazmente el reto de encontrar soluciones imaginativas que demuestren ingenio, además de combinar la confianza y las habilidades necesarias para navegar a través de la incertidumbre y el desorden generado por cambios como se ha evidenciado con la pandemia del COVID-19.

Otras de sus ventajas es que previene los problemas ofreciendo planes de contingencia más efectivos, así como generar nuevas ideas relevantes y poner en movimiento planes alternativos, incluso los considerados experimentales.

También es crucial para la empresa y la marca en lo que se refiere a las características comunes de esta inteligencia como son curiosidad, imaginación, adaptabilidad, flexibilidad, humildad y empatía, las cuales permiten apreciar nuevas oportunidades de mercado y enfrentar situaciones de riesgo y crisis.

De hecho, según el estudio de Kantar Millward Brown -firma especializada en desarrollar proyectos de investigación de mercado- el valor de la marca puede aumentar hasta 265% cuando se aplican la creatividad, la innovación y la comunicación, elementos que forman parte, precisamente, de la inteligencia creativa.

Al tratarse de una transformación interna profunda, las empresas deben derrumbar con educación y persuasión las barreras (prejuicios, fijación funcional y bloqueos psicológicos) que suelen presentarse a la hora de planificar e implantar la inteligencia creativa.