Gestión de compras, sus resultados se ven en el balance final

Se requiere de una sólida compresión de la cadena de suministro

Imagen: Google

Por David Somoza Mosquera

Las compras son una sección muy importante de las empresas y su buen manejo representa muchas ventajas en el balance final. Este trabajo suele verse como algo frio y sin conexión en el acontecer del día a día de las compañías. Sin embargo, nada más lejos de la verdad.

La gestión de compras requiere de las personas que la realizan y de la empresa una sólida comprensión de la cadena de suministros: desde los procedimientos de facturación e inventarios hasta los problemas de transporte y logística.

En efecto, este tipo de gestión involucra todas aquellas tareas que permiten a las empresas controlar los procesos y las relaciones que conforman su función de compra con miras a obtener, comparar y entregar los bienes y servicios necesarios para hacer negocios.

El área de las compras es tan importante que su idea tradicional ha mutado y muta radicalmente hasta el punto de convertirse en uno de los factores clave para el buen funcionamiento final de los procesos del negocio.

Y es que la cadena de suministros de una compañía, mediante una excelente gestión de compras, puede mejorar considerablemente sus márgenes de beneficio. Así que no es aventurado asegurar que el éxito de una empresa depende en gran medida de ello.

Esto permite que las empresas no incurran en problemas muy repetidos y conocidos, como no tener definido un sistema de negociación, no hacer la selección adecuada de proveedores o desconocer los productos que se compran. Otros errores son el no tener el control en las previsiones de ventas ni en la planificación de la producción y en las compras.

La gestión de compras ha encontrado en la tecnología y la transformación digital un gran apoyo con las diferentes plataformas de compras y software. Sin embargo, para que sea eficaz se requiere tener los procesos identificados, definidos y documentados para poder analizarlos de forma periódica con el objetivo de optimizar esos procesos y detectar posibilidades de mejoras.